Primero, veamos la estructura del electrodo positivo de una batería de litio. Se compone principalmente de LiCoO2 (óxido de litio y cobalto), un agente conductor, un aglutinante (PVDF) y un colector de corriente (lámina de aluminio). LiCoO2 es el componente principal del electrodo positivo, responsable de proporcionar energía eléctrica; el agente conductor y el aglutinante mejoran la conductividad y proporcionan adhesión; y el colector de corriente recoge y transmite corriente.
A continuación, veamos el electrodo negativo, que consta de grafito, un agente conductor, un espesante (CMC), un aglutinante (SBR) y un colector de corriente (lámina de cobre). Al igual que el electrodo positivo, el grafito es el componente principal del electrodo negativo, responsable de almacenar energía eléctrica; Cada uno de los demás componentes desempeña un papel único, garantizando colectivamente el funcionamiento eficiente de la batería.
Con esta estructura, durante la descarga, el LiCoO2 del electrodo positivo libera iones de litio. Estos iones viajan a través del electrolito hasta el electrodo negativo, donde reaccionan con el grafito liberando energía eléctrica. Durante la carga, se produce la reacción inversa: los iones de litio se liberan del grafito y regresan al electrodo positivo a través del electrolito, completando el proceso de carga.